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Proyectos de PNUD en Cuba contribuyen a enfrentar la sequía

Se estima que para 2050 puede haber una reducción de las precipitaciones en el período lluvioso próxima al 5-10 %. Foto: PNUD

Un grupo de proyectos que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo ha ejecutado a lo largo de los años en diferentes lugares de Cuba contribuyen a la gestión de riesgos e impactos del cambio climático asociados a la gestión del agua y enfrentar la sequía que en este 2023 afecta a ciudades, comunidades y miles de personas.

La labor que desarrolla el programa parte del reconocimiento del agua como un recurso vital para asegurar el desarrollo económico, social y ambiental de la nación.

De cara al agravamiento de las sequías en Cuba, PNUD ha impulsado el desarrollo de iniciativas para mejorar la gestión integral del agua e incrementar la resiliencia de personas e instituciones ante este fenómeno, desde un enfoque que integra la reducción de riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático.

PNUD en acción

Según señala el sitio del PNUD Cuba, en la región oriental, una de las más golpeadas por sequías recurrentes, entre 2016-2022 se implementó el proyecto ¡Pon tu ficha!, ejecutado de manera conjunta por el PNUD y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) con apoyo financiero del Programa de Preparación ante Desastres de la Unión Europea (DIPECHO, por sus siglas en inglés). En su segunda etapa se extendió a la provincia central de Camagüey. 

Su desarrollo implicó el fortalecimiento de la gestión integral del agua para enfrentar los impactos de las sequías extremas, acoplada con las estrategias de gobierno. En esa línea, se promovieron acciones asociadas a la respuesta inmediata, preparación y adaptación a este fenómeno en el mediano y largo plazo. 

Más de 100 mil personas de áreas vulnerables y más de 60 instituciones a cargo de la gestión del agua y la producción de alimentos fueron beneficiadas con el trabajo desarrollado por ¡Pon tu ficha!

Como resultado, Camagüey, Las Tunas, Santiago de Cuba y Guantánamo cuentan con mayor cobertura del sistema de vigilancia y monitoreo hidrológico para medir las principales variables climáticas: precipitaciones, niveles de evaporación y calidad del agua.

En esto fueron clave la automatización de la red del servicio hidrológico a cargo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y la capacitación de más de 100 especialistas, personal técnico y decisores para su instalación, uso y monitoreo, impulsadas desde i Pon tu ficha! 

La red nacional de recursos hidráulicos tiene acceso a información sobre precipitaciones, emitida a diario por veinticuatro observadores voluntarios de la lluvia en las tres provincias, cuyas capacidades mejoraron por medio de soluciones digitales para el uso de una aplicación en teléfonos celulares que facilita su labor. La información recopilada respalda el pronóstico y toma de decisiones oportuna para una mejor gestión del agua. 

Por otra parte, la iniciativa permitió consolidar los sistemas de vigilancia y alerta temprana asociados a la sequía en estos territorios, lo que propicia que los planes de acción del sector institucional hídrico provincial y nacional dispongan de información sistemática y actualizada para garantizar el suministro de agua a la población de manera oportuna. 

Con más de medio millón de habitantes, la provincia oriental de Santiago de Cuba, en 2017 sufrió una sequía que redujo al mínimo la capacidad de abastecimiento de agua a la población. Ocho de cada diez santiagueros y santiagueras sufrieron afectaciones por el déficit en el abasto del preciado líquido. Al cierre de marzo de ese año, los embalses de la provincia sólo tenían un 31% de su capacidad útil llena. 

El programa conjunto Suma tu gota, liderado por el PNUD con la participación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y PMA, con recursos financieros aportados por la Cooperación Española a través del Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible; trabajó entre 2016 y 2018 para promover la gestión integral y sostenible del agua fortaleciendo las capacidades locales de adaptación a la sequía en esa provincia.

Desde el programa conjunto se potenció la formulación de recomendaciones derivadas de los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos de sequías e incendios en áreas rurales. Esta información fue clave para la actualización de las estrategias de desarrollo local y de los planes de reducción de riesgo de desastres, así como para la toma de decisiones ante la ocurrencia de sequías. 

A partir de 2018, los resultados del programa conjunto se consolidaron con la implementación por el PNUD del proyecto Adaptándonos a la sequía en Santiago de Cuba. Se dio continuidad de este modo a las acciones para incrementar la resiliencia a la sequía en esta provincia. 

Entre las prioridades estuvo llegar a las comunidades más vulnerables al déficit de agua para garantizar un suministro más estable del líquido vital.

Ante ello, señaló PNUD, se amplió la cobertura de los sistemas de vigilancia y monitoreo hidrológico y de la distribución de agua a la población de los municipios Guamá y Santiago de Cuba, en particular en el poblado periurbano El Caney y la ciudad de Santiago de Cuba. Más de 500 mil personas se beneficiaron gracias a esas acciones. 

A su vez, se consolidó la vigilancia meteorológica, se fortalecieron instituciones encargadas de la gestión de riesgos y la adaptación al cambio climático, sobre todo las vinculadas a los Sistemas de Alerta Temprana y monitoreo de la sequía.

Otras acciones estuvieron dirigidas a fortalecer entidades del sector de recursos hidráulicos encargadas de la gestión y monitoreo del ciclo hidrológico, así como la instalación de electrobombas como solución alternativa para incrementar el abastecimiento de agua, también aumentó las capacidades de distribución desde dos plantas de tratamiento, una de ellas, abastece al 80% de la población de la ciudad de Santiago de Cuba: más de 400 mil personas, mientras la segunda, garantiza el suministro de agua a la población y a sectores de la economía.

Además, se diseñaron metodologías y procedimientos de carácter estratégico y alcance nacional, entre ellos, el Procedimiento operacional para el manejo integral de la sequía, elaborado en sinergia con ¡Pon tu ficha!; la metodología de diagnóstico y pronóstico de la sequía hidrológica y la Iniciativa para el fortalecimiento de la vigilancia hidrológica en Cuba.

Bajo el liderazgo de la Agencia de Medio Ambiente (AMA),  del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), se apoyó la actualización de la metodología nacional para la realización de los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo de sequía e incendios forestales en áreas rurales. Esta metodología fue enriquecida con nuevos métodos para analizar las vulnerabilidades sociales y el peligro de sequías en sus tres manifestaciones: meteorológica, agrícola e hidrológica.   

A 14 municipios Ciego de Ávila y Camagüey llegaron los beneficios del proyecto Reducción de riesgo de desastres y adaptación a los efectos del cambio climático ante el impacto de sequías e inundaciones en el centro-norte de Cuba, implementado por PNUD desde el 2021 con fondos del programa Euroclima + de la Unión Europea viabilizados a través de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).

El objetivo de esta iniciativa es fortalecer la gestión integral de riesgos de sequías e inundaciones a nivel local en función de la preparación, respuesta, prevención y adaptación y actualizar instrumentos para la gestión de riesgos y consolida las capacidades de gestión del gobierno y sectores clave frente a sequías e inundaciones.

Con el fin de fomentar la sensibilización y conciencia desde edades tempranas sobre la importancia del agua, su uso y la necesidad de ahorrarla, también se han comenzado a desarrollar actividades educativas en escuelas primarias.

El PNUD, indica el sitio, apuesta por una gestión integral del agua que integre la reducción de riesgos de desastres y la adaptación al cambio climático. Desde el proyecto se ha impulsado   la adaptación al contexto cubano, con el acompañamiento de la oficina regional, de una herramienta diseñada por el PNUD a nivel global. Esta herramienta busca integrar ambos componentes en las estrategias de desarrollo local.

La iniciativa fue liderada por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y la AMA, instituciones rectoras de la gestión de riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático en el país, respectivamente.

La adaptación de esa herramienta y su validación a partir de la implementación piloto en un municipio de Camagüey y otro de Ciego de Ávila, se ha desarrollado en el marco del proyecto Reducción de riesgo de desastres y adaptación a los efectos del cambio climático, en sinergia con Resiliencia costera, iniciativa también gestionada por PNUD.

Luego de su pilotaje a nivel local, se prevé su validación en el sector de recursos hidráulicos en la provincia avileña. 

Las sequías no se irán

En el siglo XXI, Cuba ha vivido tres de los eventos más significativos de sequías (2003-2005, 2009-2010 y 2014-2015). Se estima que para 2050 puede haber una reducción de las precipitaciones en el período lluvioso próxima al 5-10 %.

Las estadísticas y las investigaciones arrojan que en Cuba, este fenómeno es cada vez más recurrente y extendido en los territorios y el tiempo y han sido especialmente notables desde 2014 debido en lo fundamental a una disminución de las precipitaciones, fuente principal de llenado de los embalses en el país. 

De acuerdo con el Instituto de Meteorología de la República de Cuba (Insmet), al cierre de marzo con el 16 % del territorio nacional con déficit en los acumulados de las lluvias. De ese porcentaje, el 3 % clasificó en la categoría de severo a extremo, el 4 % moderado y el 9 % débil.

Las mayores áreas afectadas por déficits de moderados a extremos se aprecian en el extremo más oriental del país. Un total de 16 municipios presentaron sequía de moderada a extrema en más del 25 % de sus áreas, de ellos 8 con más del 50 %. Los más críticos con más del 75 % fueron: Yateras, Baracoa y el Salvador todos pertenecientes a la provincia Guantánamo.

En el análisis espacial de los acumulados durante el trimestre enero – marzo 2023, el 67 % del territorio nacional presentó afectación por sequía meteorológica. De ellos, el 15 % en la categoría severa a extrema, el 19 % moderada y el 33 % débil.

Con relación al trimestre diciembre 2022 – febrero 2023, se produjo una disminución del 27 % de las áreas afectadas con sequía meteorológica en el país. Las provincias que muestran las áreas con mayor severidad del evento son: Pinar del Río, Artemisa, Cienfuegos, Ciego de Ávila, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.

Un total de 77 municipios presentaron sequía de moderada a extrema en más del 25 % de sus áreas. De ellos, 54 con más del 50 % y los más críticos con más de un 75 %.

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