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Día del Bibliotecario cubano

De disímiles maneras se celebra esa jornada desde el lunes 4 de junio hasta el viernes 8, para celebrar el 7 junio, cuando se homenajea, en Cuba, a esos hombres y mujeres que contribuyen a la promoción de la cultura y el saber.

En el Centro Histórico de La Habana Vieja, se desarrollará otra edición de esta jornada dedicada, este año, a la Biblioteca Histórica Cubana y Americana Francisco González del Valle.

Según fuentes del comité organizador de esta jornada en la parte más antigua de la ciudad, su programa incluirá exposiciones, conferencias e intercambio de libros. Esta jornada del bibliotecario propiciará además el intercambio de experiencias acerca de la preservación y difusión del patrimonio bibliográfico.

Cada 7 de junio festejamos el Día Nacional del Bibliotecario, instituido en esta fecha en honor a Antonio Bachiller y Morales, primer bibliógrafo cubano, de quien celebramos en este 2018 el aniversario 206 de su natalicio. La función social del bibliotecario ha estado adicionalmente vinculada a la promoción del saber, la cultura y la literatura.

Tesoro de los remedios del alma llamaban en Egipto a las bibliotecas, centros de ilustración que nos permiten acercarnos a gran parte del conocimiento acumulado por la humanidad.

El primer centro bibliográfico de la nación, la Biblioteca Nacional José Martí, es considerada por mucho como una catedral de la cultura cubana. Con más de 110 años, es depositaria de la colección más completa, existente en el mundo, para el estudio de la cultura cubana y de cientos de miles de piezas, entre libros, publicaciones periódicas, manuscritos de relevantes autores cubanos, fotografías, mapas, carteles, grabados, así como discos y  partituras de incalculable valor patrimonial.

Los bibliotecarios cubanos suman a su tradicional trabajo una amplia labor de extensión cultural. Ellos llegan, con el libro y la literatura, a distantes zonas de la geografía cubana, así como a escuelas, barrios, centros penitenciarios, entre otros espacios. Las bibliotecas públicas cubanas acogen también talleres literarios; organizan círculos de lectura en las escuelas; y diversas tertulias sobre el libro y sus autores.

Junto a cada investigador, estudiante, o creador siempre está el bibliotecario. Ellos ofrecen el consejo certero y oportuno. Con su labor, callada pero precisa, también se difunde y conserva la cultura cubana.

Fuente: Tomado de Cubasi

 

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